MIS VIDEOS
Cuidarte
De arriba para abajo, de adelante para atrás, por dentro y por fuera.
Cuidarte del resto, de todos, de vos misma. Menos de mi, cuidarte de todo.
De lo malo, de lo peligroso, de los extremos, de lo dificil y de lo triste.
Cuidarte de las desilusiones y de los fracasos.
Cuidarte de la soledad, del frio. De la falta de abrazos y de besos.
De no perderte; de no perderme.
Cuidarte hasta que te canses de mi.
Y que después te des cuenta que amas que te cuide como yo solo podría cuidarte.
Cuidarte...
Quiero cuidarte.
Embriagado de futuro
Llegaste repentina y poderosa, con tus ruidos y relámpagos como tormenta de verano. Acampaste en la tibieza de mi alma, intensa y duradera como nevada asesina.
En el reflejo gris del otoño pintaste sueños de colores, albergando fantasías en el contorno de tus labios.
Nena jurame que la espera no causará la muerte, que la huída esta vez se ausentará y que tus palabras asesinas serán para otros.
Y que el miedo de perderte no será más que un síndrome tenebroso del pasado.
Tu sonrisa, regalo de los dioses, que hoy me otorga este presente embriagado de futuro.
Te descubro como un libro inacabable de alegrías.
Como un poema que verso por verso llena el momento.
Tu momento y mi momento.
El instante que es eterno.
Un amor
Ayer soñé, pero lo hice a lo grande. Me encontraba un amor perdido, que nadie había querido todavía.
Lo metía en mi bolsillo, lo apañaba con mi abrigo, lo encerraba en mi habitación. Lo callaba con la almohada, lo abrazaba con el alma, lo llamaba, lo extrañaba, lo perdía y lo volvía a tener.
Un amor seco de cariño, excento de caricias, absuelto de amor, virgen de sueños y proyectos.
Un amor gigante pero compacto, de esos que cobijan en invierno.
Era algo sobrenatural, algo difícil de encontrar, pero era mío. Contra todos mis destinos, era mío.
Yo me lo había encontrado, lo había cuidado durante días esperando su recuperación...Entonces era lo correcto reclamarlo. ¿No?
Era un amor de esos que duran para siempre, que vencen el paso de los años...amores inmortales si los hay.
Era un amor tan sobrenatural que rejuvenecía el tiempo, que hacía crecer rosas donde había grietas, que regalaba soles donde había nieve, temple donde había ira y guerra.
Soñé que era el único que poseía un amor así, que había sido elegido para cuidarlo.
Soñé también que dejaba de soñar, soñé con nunca despertar...¿para qué? Si así estoy bien.
Pero..."los sueños, sueños son" - escuché cuando desperté.
En nombre del amor
De tanto en tanto, me tomo un minuto para acordarme de vos.
De bache en bache emocional, un esbozo de tu piel secuestra mi imaginación.
De brisa en brisa respiro tu ausencia y la calma de un río sordo y frío me recuerda que la vida corre, nada y vuela... sin justicia.
De salto en salto intenté olvidarte, recordando a cada paso el porque del estandarte que hice para vos.
De sueño en sueño escapé, omitiendo burdamente que te contemplaba en tu pedestal.
Muy lejos de mí.
¿A quién debo pedir consejo? Si ni dioses, ni sabios, han sabido siquiera lo que es amar.
¿Qué será lo que hago mal? Si para vivir, evito el recuerdo.
¿Cuánto tiempo falta para sacarte de mi mente? Si a veces temo recordarte, aún despues de muerto.
Para ti, seré una marca más en tu diario.
Para mi, serás un fenix revolviendo mis cenizas, un fantasma abriendo las puertas de mis debilidades, la calma en el ojo del huracán.
Para el resto, seré un poeta...
Un hombre, disfrazado de poeta.
Un amor vestido de hombre.
Una desilusión engañada por el amor.
Un recuerdo enfermo de desilusión.
De tanto en tanto, me tomo un minuto para acordarme de vos.
Han pasado largos años y yo, desde el mismo umbral y con la misma luz tenue, sigo justificando palabras impotentes, estrofas inconscientes...En nombre del amor.
Sueños
Ayer soñé, pero lo hice a lo grande. Me encontraba un amor perdido, que nadie había querido todavía.
Lo metía en mi bolsillo, lo apañaba con mi abrigo, lo encerraba en mi habitación. Lo callaba con la almohada, lo abrazaba con el alma, lo llamaba, lo extrañaba, lo perdía y lo volvía a tener.
Un amor seco de cariño, excento de caricias, absuelto de amor, virgen de sueños y proyectos.
Un amor gigante pero compacto, de esos que cobijan en invierno.
Era algo sobrenatural, algo difícil de encontrar, pero era mío. Contra todos mis destinos, era mío.
Yo me lo había encontrado, lo había cuidado durante días esperando su recuperación...Entonces era lo correcto reclamarlo. ¿No?
Era un amor de esos que duran para siempre, que vencen el paso de los años...amores inmortales si los hay.
Era un amor tan sobrenatural que rejuvenecía el tiempo, que hacía crecer rosas donde había grietas, que regalaba soles donde había nieve, temple donde había ira y guerra.
Soñé que era el único que poseía un amor así, que había sido elegido para cuidarlo.
Soñé también que dejaba de soñar, soñé con nunca despertar...¿para qué? Si así estoy bien.
Pero..."los sueños, sueños son" - escuché cuando desperté.
Año y medio después
Un año y medio parecería ser tiempo más que suficiente para olvidar.
Un año y medio intenta separar tu cuerpo de mi recuerdo sin llegar a su cometido.
Un año y medio pasó entre nosotros y sólo lo acompañó la memoria.
Un año y medio se fué de mi, se fué de vos, lejos nuestro.
Un año y medio después, sigo pensando si pensás en mí.
Un año y medio que enferma de ansiedad y descontrol.
Un año y medio.
Agosto. Septiembre. Octubre. Noviembre. Diciembre. Enero. Febrero. Marzo. Abril. Mayo. Junio. Julio. Agosto. Y una mitad más.
Y no es que te subestime, sé que sabés contar. Lo que me mata es recordar.
Un año y medio después, yo sigo en el mismo lugar.
Un año y medio después estás cada vez mas y más lejos.
¿Un año y medio después es normal que te siga pensando?
Un año y medio después, sigo sin saber cómo y por qué.
Un año y medio después me sigo pregutando por qué quedó sin justicia el crimen de no amarte.
Un año y medio después sigo rondando entre tus pies.
Un año y medio después, no hay ninguna canción que escribiendo me acerque a vos.
Un año y medio después, tengo mil razones para seguir escribiéndote.
Un año y medio después, no aprendí a perder.
Un año y medio después, un tropezón que fue caída, un callejón que no encontró salida, un grito que se enmudeció, una sombra que nunca se iluminó, un encuentro que se perdió, un recuerdo que se marchitó, una vida perdida pensando en vos.
Un año y medio después...¿y yo sigo escribiendo por vos?
Que mal.
Un año y medio intenta separar tu cuerpo de mi recuerdo sin llegar a su cometido.
Un año y medio pasó entre nosotros y sólo lo acompañó la memoria.
Un año y medio se fué de mi, se fué de vos, lejos nuestro.
Un año y medio después, sigo pensando si pensás en mí.
Un año y medio que enferma de ansiedad y descontrol.
Un año y medio.
Agosto. Septiembre. Octubre. Noviembre. Diciembre. Enero. Febrero. Marzo. Abril. Mayo. Junio. Julio. Agosto. Y una mitad más.
Y no es que te subestime, sé que sabés contar. Lo que me mata es recordar.
Un año y medio después, yo sigo en el mismo lugar.
Un año y medio después estás cada vez mas y más lejos.
¿Un año y medio después es normal que te siga pensando?
Un año y medio después, sigo sin saber cómo y por qué.
Un año y medio después me sigo pregutando por qué quedó sin justicia el crimen de no amarte.
Un año y medio después sigo rondando entre tus pies.
Un año y medio después, no hay ninguna canción que escribiendo me acerque a vos.
Un año y medio después, tengo mil razones para seguir escribiéndote.
Un año y medio después, no aprendí a perder.
Un año y medio después, un tropezón que fue caída, un callejón que no encontró salida, un grito que se enmudeció, una sombra que nunca se iluminó, un encuentro que se perdió, un recuerdo que se marchitó, una vida perdida pensando en vos.
Un año y medio después...¿y yo sigo escribiendo por vos?
Que mal.
Un cuento
Había una vez...un sueño.
Un sueño que apenas si podía mantenerse en pie, con escasas raíces, un sueño al que le costaba comunicarse con los demás, quizá por su pronta edad, quizá por no saber que los sueños mas grandes no le prestaban atención.
Así es como el pequeño sueño intentaba avanzar a pasos agigantados. Y digo "intentaba" porque sólo conseguía fracaso tras fracaso.
A pesar de eso buscaba nuevas alternativas para seguir avanzando. A veces disfrazándose de esperanza o de valentía, otras, ignorando a la derrota y al desgano.
Este sueño vivía regando una pequeña planta que le había regalado un sabio sin darle demasiadas explicaciones.
- Sólo regala y confiá en ella. Se llama "Voluntad" - Le dijo.
El tiempo pasaba y el sueño crecía. Veía pasar a otros sueños que se rendían y a unos pocos que se cumplían.
Mientras contemplaba como algunos sueños morían, el cuidaba de reojo su planta, aunque ya no sabía si por deseo o por obligación. Otros sueños habían intentado convencerlo de que regarla no era suficiente.
- No seas iluso- le gritaban cada tanto - Todo es cuestión de suerte, de destino. - Sentenciaban.
- El tiempo avanza sin clemencia - Le gritó un sueño vencido - Y no te espera...jamás te tiene en cuenta.
- Eso puede ser cierto - se defendió - Pero, ¿tiene sentido vivir a costas de él?
- No tiene sentido vivir a costas de nadie, incluso del tiempo - Le respondió un sueño sabio que escuchaba atentamente la conversación.
El tiempo pasaba, y el sueño sentía que las oportunidades cada vez eran menos, que por más esfuerzo que pusiera en cuidar su planta las palabras pesimistas de sus compañeros pesaban más.
Una mañana, sin pensarlo dos veces, el sueño se animó a salir. No se detuvo a pensar ni a tener en cuenta lo que le decían otros sueños al pasar, no tuvo miedo al enfrentar la oscuridad, ni a pasar el ridículo, ni a quedar como estúpido ante los demás.
- ¡Cuidado! - Le gritó un sueño asustado.
- ¡No tengo miedo! - Exclamó.
- Volvé a intentarlo - Alentaron algunos sueños viejos y cansados.
Nadie sabe bien que pasó. Incluso, no volvieron a verlo por mucho tiempo...
Algunos decían que habia sembrado Esfuerzo al lado de su planta de Voluntad. Otros, más arriesgados, se animaban a decir que lo que había sembrado era Valentía, Coraje. Y que sin sentido alguno, un brote de Suerte había salido entre los tres arbustos que apenas empezaban a crecer.
Hoy desde afuera, puedo atinar a decir que nadie vió mas a ese pequeño sueño, porque se convirtió en realidad, mientras el resto seguía conformándose con ser sueño...a costas del tiempo.
Un día una persona me dijo que lo que realmente importa en la vida, no es ser un ganador, sino sentirse uno.
Que el punto débil del temor es que puede ser vencido, mientras el coraje levanta paredes.
Que lo importante de la vida es...sentirse elegidos.
- Eso puede ser cierto - se defendió - Pero, ¿tiene sentido vivir a costas de él?
- No tiene sentido vivir a costas de nadie, incluso del tiempo - Le respondió un sueño sabio que escuchaba atentamente la conversación.
El tiempo pasaba, y el sueño sentía que las oportunidades cada vez eran menos, que por más esfuerzo que pusiera en cuidar su planta las palabras pesimistas de sus compañeros pesaban más.
Una mañana, sin pensarlo dos veces, el sueño se animó a salir. No se detuvo a pensar ni a tener en cuenta lo que le decían otros sueños al pasar, no tuvo miedo al enfrentar la oscuridad, ni a pasar el ridículo, ni a quedar como estúpido ante los demás.
- ¡Cuidado! - Le gritó un sueño asustado.
- ¡No tengo miedo! - Exclamó.
- Volvé a intentarlo - Alentaron algunos sueños viejos y cansados.
Nadie sabe bien que pasó. Incluso, no volvieron a verlo por mucho tiempo...
Algunos decían que habia sembrado Esfuerzo al lado de su planta de Voluntad. Otros, más arriesgados, se animaban a decir que lo que había sembrado era Valentía, Coraje. Y que sin sentido alguno, un brote de Suerte había salido entre los tres arbustos que apenas empezaban a crecer.
Hoy desde afuera, puedo atinar a decir que nadie vió mas a ese pequeño sueño, porque se convirtió en realidad, mientras el resto seguía conformándose con ser sueño...a costas del tiempo.
Un día una persona me dijo que lo que realmente importa en la vida, no es ser un ganador, sino sentirse uno.
Que el punto débil del temor es que puede ser vencido, mientras el coraje levanta paredes.
Que lo importante de la vida es...sentirse elegidos.
¿Y si el tiempo se nos va?
No podemos adueñarnos de él, ni encadenarnos a la irrealidad de pensar que el pasado no existe.
Pero sí, el pasado crece a cada paso y cada día pesa más. Le pega mordiscones al futuro, le enseña al presente quién es el que manda ACÁ.
Existe la idea de que al morir vemos en unos segundos toda nuestra vida ante nuestros ojos.
¿Eso quiere decir que toda una vida cabe en sólo unos segundos?
¿Que en sólo un instante pasamos del todo a la nada?
Me resisto a creer que la muerte nos dá toda una vida de ventaja y nos denigra al final, resumiendo todo en unos pocos segundos...
Eso sí, el pasado es algo así como una biblioteca gigante, donde podemos optar por elegir una enseñanza diferente día a día, un lugar que a cada paso agrega un estante con más y más libros de donde seguir aprendiendo.
Quizá no se trate de ver cuánto pasado tenemos, si no de cómo recibimos el presente, hijo del futuro. Ese futuro que transforma el mañana en hoy, el después en ahora.
El vértigo que produce pensar lo efímero que es el tiempo, lo poco que dura un abrazo, lo mucho que dura la muerte.
Pero hay una diferencia: la vida se vive acompañado, la muerte sólos.
Aprovechemos entonces, toda esa vida de ventaja, acompañados, para que la soledad eterna de la muerte sea un poco más amena.
Pero sí, el pasado crece a cada paso y cada día pesa más. Le pega mordiscones al futuro, le enseña al presente quién es el que manda ACÁ.
Existe la idea de que al morir vemos en unos segundos toda nuestra vida ante nuestros ojos.
¿Eso quiere decir que toda una vida cabe en sólo unos segundos?
¿Que en sólo un instante pasamos del todo a la nada?
Me resisto a creer que la muerte nos dá toda una vida de ventaja y nos denigra al final, resumiendo todo en unos pocos segundos...
Eso sí, el pasado es algo así como una biblioteca gigante, donde podemos optar por elegir una enseñanza diferente día a día, un lugar que a cada paso agrega un estante con más y más libros de donde seguir aprendiendo.
Quizá no se trate de ver cuánto pasado tenemos, si no de cómo recibimos el presente, hijo del futuro. Ese futuro que transforma el mañana en hoy, el después en ahora.
El vértigo que produce pensar lo efímero que es el tiempo, lo poco que dura un abrazo, lo mucho que dura la muerte.
Pero hay una diferencia: la vida se vive acompañado, la muerte sólos.
Aprovechemos entonces, toda esa vida de ventaja, acompañados, para que la soledad eterna de la muerte sea un poco más amena.
Music is all I need (La música es todo lo que necesito)


