MIS VIDEOS
Cuidarte
Embriagado de futuro
Un amor
En nombre del amor
Sueños
Año y medio después
Un año y medio intenta separar tu cuerpo de mi recuerdo sin llegar a su cometido.
Un año y medio pasó entre nosotros y sólo lo acompañó la memoria.
Un año y medio se fué de mi, se fué de vos, lejos nuestro.
Un año y medio después, sigo pensando si pensás en mí.
Un año y medio que enferma de ansiedad y descontrol.
Un año y medio.
Agosto. Septiembre. Octubre. Noviembre. Diciembre. Enero. Febrero. Marzo. Abril. Mayo. Junio. Julio. Agosto. Y una mitad más.
Y no es que te subestime, sé que sabés contar. Lo que me mata es recordar.
Un año y medio después, yo sigo en el mismo lugar.
Un año y medio después estás cada vez mas y más lejos.
¿Un año y medio después es normal que te siga pensando?
Un año y medio después, sigo sin saber cómo y por qué.
Un año y medio después me sigo pregutando por qué quedó sin justicia el crimen de no amarte.
Un año y medio después sigo rondando entre tus pies.
Un año y medio después, no hay ninguna canción que escribiendo me acerque a vos.
Un año y medio después, tengo mil razones para seguir escribiéndote.
Un año y medio después, no aprendí a perder.
Un año y medio después, un tropezón que fue caída, un callejón que no encontró salida, un grito que se enmudeció, una sombra que nunca se iluminó, un encuentro que se perdió, un recuerdo que se marchitó, una vida perdida pensando en vos.
Un año y medio después...¿y yo sigo escribiendo por vos?
Que mal.
Un cuento
- Eso puede ser cierto - se defendió - Pero, ¿tiene sentido vivir a costas de él?
- No tiene sentido vivir a costas de nadie, incluso del tiempo - Le respondió un sueño sabio que escuchaba atentamente la conversación.
El tiempo pasaba, y el sueño sentía que las oportunidades cada vez eran menos, que por más esfuerzo que pusiera en cuidar su planta las palabras pesimistas de sus compañeros pesaban más.
Una mañana, sin pensarlo dos veces, el sueño se animó a salir. No se detuvo a pensar ni a tener en cuenta lo que le decían otros sueños al pasar, no tuvo miedo al enfrentar la oscuridad, ni a pasar el ridículo, ni a quedar como estúpido ante los demás.
- ¡Cuidado! - Le gritó un sueño asustado.
- ¡No tengo miedo! - Exclamó.
- Volvé a intentarlo - Alentaron algunos sueños viejos y cansados.
Nadie sabe bien que pasó. Incluso, no volvieron a verlo por mucho tiempo...
Algunos decían que habia sembrado Esfuerzo al lado de su planta de Voluntad. Otros, más arriesgados, se animaban a decir que lo que había sembrado era Valentía, Coraje. Y que sin sentido alguno, un brote de Suerte había salido entre los tres arbustos que apenas empezaban a crecer.
Hoy desde afuera, puedo atinar a decir que nadie vió mas a ese pequeño sueño, porque se convirtió en realidad, mientras el resto seguía conformándose con ser sueño...a costas del tiempo.
Un día una persona me dijo que lo que realmente importa en la vida, no es ser un ganador, sino sentirse uno.
Que el punto débil del temor es que puede ser vencido, mientras el coraje levanta paredes.
Que lo importante de la vida es...sentirse elegidos.
¿Y si el tiempo se nos va?
Pero sí, el pasado crece a cada paso y cada día pesa más. Le pega mordiscones al futuro, le enseña al presente quién es el que manda ACÁ.
Existe la idea de que al morir vemos en unos segundos toda nuestra vida ante nuestros ojos.
¿Eso quiere decir que toda una vida cabe en sólo unos segundos?
¿Que en sólo un instante pasamos del todo a la nada?
Me resisto a creer que la muerte nos dá toda una vida de ventaja y nos denigra al final, resumiendo todo en unos pocos segundos...
Eso sí, el pasado es algo así como una biblioteca gigante, donde podemos optar por elegir una enseñanza diferente día a día, un lugar que a cada paso agrega un estante con más y más libros de donde seguir aprendiendo.
Quizá no se trate de ver cuánto pasado tenemos, si no de cómo recibimos el presente, hijo del futuro. Ese futuro que transforma el mañana en hoy, el después en ahora.
El vértigo que produce pensar lo efímero que es el tiempo, lo poco que dura un abrazo, lo mucho que dura la muerte.
Pero hay una diferencia: la vida se vive acompañado, la muerte sólos.
Aprovechemos entonces, toda esa vida de ventaja, acompañados, para que la soledad eterna de la muerte sea un poco más amena.
Perdón
Perdoname si me rindo; si mi respuesta es un "no"; si te doy la espalda. Perdoname si no cumplo mis promesas de ser tu Dios; si doy la vuelta a mitad de camino; si el arrepentimiento es mi religión. Perdoname si me agotaron tus promesas; si me irritaron tus melodías; si tu voz es una alarma de emergencia para salir de acá. Perdoname si pido tanto perdón; si mi inseguridad inundó tu mundo utópico de ser mejor; pero pido perdón porque me agoté de perdonar. Perdoname si no logré colorear tu camino de ilusiones; si mi voz no cantó la melodía que esperabas; si en pleno olvido nos acordamos que jugar así debería estar prohibido. Perdoname si hoy en lugar de escribirte una canción te digo adiós; si te suelto la mano; pero creo en mis ideas y mis promesas me aseguran que así será mejor.
Music is all I need (La música es todo lo que necesito)


