He sembrado buenos pensamientos en el campo de la vida.
Lo he fertilizado con optimismo del mejor e hice lo posible por rociarlo todas las mañanas con buen humor.
Incluso lo protegí de las fuertes lluvias de traiciones, malos hábitos y contra aquellos que ansiaban robarme lo plantado.
Ha tenido malos momentos, sequía de cariño y exceso de mal clima, pero siempre en pie sigue mi fruto.
He sembrado amor también para cosecharlo en el momento que sea necesario.
Aprendí a abrazar mis campos y a respetar aquellos de mis vecinos.
Incluso a soportar si los demás no sembraban lo mismo que yo, entendiendo que no todos ansiamos cosechar lo mismo.
He sufrido pérdidas. Muchas pérdidas.
He perdido lo sembrado y he sembrado lo perdido.
Incluso he cosechado la mitad de lo sembrado (y a veces no es valorado).
Admito que me ha pasado de no saber aprovechar la cosecha.
Me han degradado los resultados.
Me han criticado lo que sembré, quizá por envidia o por mi incapacidad superada.
Pero es curioso que crean que mi cosecha no es valiosa, ya que cada uno ve pequeñas a otras siembras.
La distancia achica, pero no desvaloriza.
Lo cosechado no habrá sido mucho, pero desde mi campo es mucho mas valioso, mientras veo qué cosechan los otros.
Lo he fertilizado con optimismo del mejor e hice lo posible por rociarlo todas las mañanas con buen humor.
Incluso lo protegí de las fuertes lluvias de traiciones, malos hábitos y contra aquellos que ansiaban robarme lo plantado.
Ha tenido malos momentos, sequía de cariño y exceso de mal clima, pero siempre en pie sigue mi fruto.
He sembrado amor también para cosecharlo en el momento que sea necesario.
Aprendí a abrazar mis campos y a respetar aquellos de mis vecinos.
Incluso a soportar si los demás no sembraban lo mismo que yo, entendiendo que no todos ansiamos cosechar lo mismo.
He sufrido pérdidas. Muchas pérdidas.
He perdido lo sembrado y he sembrado lo perdido.
Incluso he cosechado la mitad de lo sembrado (y a veces no es valorado).
Admito que me ha pasado de no saber aprovechar la cosecha.
Me han degradado los resultados.
Me han criticado lo que sembré, quizá por envidia o por mi incapacidad superada.
Pero es curioso que crean que mi cosecha no es valiosa, ya que cada uno ve pequeñas a otras siembras.
La distancia achica, pero no desvaloriza.
Lo cosechado no habrá sido mucho, pero desde mi campo es mucho mas valioso, mientras veo qué cosechan los otros.



0 Comentarios:
Publicar un comentario